MRP, MRP II y sus aplicaciones

André Fiusa • June 1, 2022

Cada año, las tecnologías utilizadas en una operación y las estrategias de gestión y producción evolucionan y se vuelven cada vez más complejas, lo que a su vez requiere una gestión más robusta y organizada por parte de los responsables de este control.


Las exigencias del mercado, el consumidor e incluso los estándares de las grandes y pequeñas empresas son factores que demandan cada vez más una productividad eficiente y capaz.


Para hacer frente a estos factores, la gestión y la administración han utilizado en los últimos años la Planificación de Requisitos de Materiales (del inglés Material Requirement Planning - MRP) y la Planificación de Recursos de Fabricación (del inglés Manufacturing Resource Planning MRP II).


Así como ERP (Enterprise Resource Planning) vincula los datos y procesos de una organización en un solo sistema, la parte de control de materiales y fabricación utiliza MRP y MRP II como una gestión global de sus recursos.

Aplicaciones MRP y MRP II

En MRP contamos con inteligencia alineada con la gestión de materia prima, dando como resultado un stock eficiente con su adecuada rotación, optimizando el almacenamiento y la producción de acuerdo a la salida de mercadería.


Con la evolución de este pensamiento, se desarrolló el MRP II, donde hay quienes utilizan este sistema en una producción con diversos materiales. Por ejemplo, son capaces de aprovechar y visualizar mejor sus necesidades de producción, invirtiendo correctamente en las áreas que necesitan y reduciendo gastos excesivos donde no los hay.


Con base en esta mejora, ahora quien utiliza MRP II puede hacer análisis más refinados de su proceso de producción, organizar futuras estrategias de producción y comprender aún mejor lo que el mercado espera de su empresa.


Pero para una buena implementación de MRP, toda empresa debe ejecutar un proceso, cuya calidad determinará la eficiencia de la aplicación: en un primer momento, se evalúa el flujo de producción, entendiendo las capacidades de lo que la empresa puede ofrecer (sin un esfuerzo excesivo o un largo tiempo). y período no planificado de inactividad en la producción), con el fin de definir el Plan Maestro de Producción.


Con el proceso definido, la siguiente evaluación son los materiales y cantidades necesarias que demandará cada proceso y el stock actual, con el fin de definir la inversión necesaria para atender mejor cada proceso con la Lista de Materiales.


Finalmente, antes de la ejecución de MRP II, se realiza un análisis de la demanda frente a la capacidad de producción y el Inventory Count, de manera que de esta evaluación se extraiga la fórmula ideal de producción, individual para cada producto y empresa.


Esta información establecida será procesada por el MRP para que quede definida:


  • Control de inventario: la información de inventario actualizada que es crítica para la operación


  • Programación de producción: la hoja de ruta sobre cómo debe operar la producción en el día a día y qué producir


Con todas las infinitas razones para utilizar una Planificación de Recursos de Manufactura - su capacidad para hacer frente a la gestión compleja (procesos con diferentes materiales y pasos), la centralización y la conciencia de gastos (enfocando los costos solo en las demandas necesarias, sin extrapolar o invertir en lo que hay). necesidad, incluso reduciendo costes de explotación), el establecimiento de relaciones más concretas con el proveedor (ya que con mayor rotación y menos almacenamientos innecesarios, se establece la necesidad de un suministro más constante) y una respuesta más inmediata a las demandas del mercado – hay una dudas sobre cuáles son las desventajas de MRP II.


Como se mencionó anteriormente, la buena aplicación de MRP II se debe a su calidad. Como con cualquier software, la base de datos está a merced de inestabilidades, lentitud y, en algunos casos, es necesaria una reprogramación.


Aparte de estos factores, la principal desventaja de MRP es que requiere buenos parámetros para que su ejecución se lleve a cabo de la mejor manera posible - al desarrollar un MRP, todos los factores de ejecución antes mencionados deben estar bien definidos, para que no haya errores en la su ejecución. Porque un mal dimensionamiento del espacio o de la capacidad de producción, por ejemplo, puede no traer los mejores resultados de ganancia o puede llevar a una sobrecarga de inventarios, alejándose de su premisa inicial de gestión.


La aplicación y desarrollo de un MRP y MRP II es una herramienta de gestión operativa para la toma de decisiones estratégicas de una empresa, donde es posible, a través de cálculos precisos de MRP, reducir los costos de inventario y aumentar la competitividad en el mercado.


Definir un buen MRP II, con el apoyo de una consultoría especializada, puede ser la clave para cambios positivos en el desarrollo de una empresa en el mercado, potenciando su potencial operativo y trayendo el éxito profesional a los colaboradores que de ella dependen.

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Um sistema TMS, ou Transportation Management System, é uma resposta estrutural para operações de transporte que cresceram em complexidade mais rápido do que os processos de gestão conseguiram acompanhar. Reconhece estas situações? Rotas planejadas em planilhas, fretes negociados sem histórico confiável, visibilidade de entrega dependente de ligação para o motorista e custos que sobem sem uma explicação clara são sintomas reconhecíveis por qualquer gestor de supply chain que já tentou escalar a operação logística sem processos e ferramentas adequados. Este artigo vai além da definição. Vamos mostrar o que um TMS efetivamente ajuda a organizar, como o SAP Transportation Management, ou SAP TM, opera na prática e em qual perfil de operação ele faz mais sentido. Continue a leitura! O que é TMS? Quando uma operação de transporte cresce, o aumento do volume de cargas costuma vir acompanhado de mais rotas, transportadores, contratos, modalidades de frete, exigências de entrega e necessidade de visibilidade sobre a execução. Nesse cenário, manter o controle por meio de planilhas, e-mails e processos descentralizados pode dificultar a identificação de onde estão ocorrendo perdas e quais decisões precisam ser revistas. É nesse contexto que surge o TMS, sigla para Transportation Management System, ou sistema de gerenciamento de transporte . Trata-se de uma categoria de software destinada a apoiar o planejamento, a execução, o monitoramento e a gestão financeira das operações de transporte . Na prática, um TMS ajuda a estruturar atividades como planejamento de cargas e rotas, seleção de transportadores, acompanhamento de entregas, gestão de custos de frete, conferência de cobranças e análise de desempenho logístico. A ferramenta cria uma base para que diferentes etapas da operação sejam acompanhadas a partir de informações centralizadas, regras previamente definidas e processos mais consistentes. Isso não significa que toda empresa precise necessariamente de um TMS. A aderência depende do contexto operacional, do volume movimentado, da complexidade logística, do número de transportadores, da dispersão geográfica e do nível de integração necessário. Entretanto, quando o transporte passa a envolver muitas variáveis e a gestão manual começa a limitar a capacidade de controle, uma plataforma especializada pode assumir um papel estratégico. Quais problemas de transporte um TMS ajuda a organizar? Antes de avaliar uma tecnologia, é importante compreender quais problemas estão sendo enfrentados. Afinal, a adoção de um sistema de gestão de transporte precisa estar relacionada a necessidades concretas da operação. Em empresas com estruturas mais complexas, algumas dificuldades tendem a aparecer simultaneamente. Veja os principais pontos: Falta de planejamento estruturado Planejar uma operação de transporte envolve considerar volume, peso, capacidade dos veículos, janela de entrega, restrições de rota, prazo, modalidade, disponibilidade dos transportadores, custo e nível de serviço esperado. Sim, são muitos fatores. Quando essas informações são analisadas manualmente ou ficam distribuídas entre diferentes ferramentas, decisões importantes podem depender excessivamente da experiência de determinados profissionais. Um exemplo ocorre quando uma empresa possui diversas entregas para uma mesma região, mas cada pedido é planejado separadamente. Sem mecanismos de consolidação, cargas que poderiam compartilhar o mesmo veículo podem ser expedidas individualmente, elevando o custo por embarque e reduzindo o aproveitamento da capacidade disponível. Com um TMS, essas decisões passam a ser estruturadas com base em regras, parâmetros e dados da própria operação, reduzindo a dependência de análises isoladas. Frete sem controle estruturado O custo do frete também pode se tornar difícil de administrar quando contratos, tarifas, tabelas e condições negociadas não estão centralizados. Nessas situações, a empresa pode até conhecer o valor total gasto com transporte, mas ter dificuldade para responder perguntas mais importantes: · Quanto está sendo pago por rota? · Qual transportador apresenta melhor relação entre custo e nível de serviço? · Os valores faturados correspondem ao que foi contratado? · Existem diferenças recorrentes entre o frete planejado, contratado e realizado? · Quais clientes, regiões ou modalidades concentram maior custo logístico? Sem essas respostas, o gestor perde capacidade de identificar desvios, renegociar contratos, corrigir cobranças e priorizar melhorias com base em dados. Rotas e cargas pouco eficientes Uma rota aparentemente adequada nem sempre representa a melhor decisão para toda a operação. A combinação entre distância, capacidade, prazo, restrições, concentração de entregas e custos associados pode alterar significativamente o resultado. Da mesma forma, transportar um veículo parcialmente ocupado pode ser operacionalmente possível, mas financeiramente pouco eficiente. Um TMS permite estruturar essas decisões considerando múltiplas variáveis simultaneamente. Assim, o planejamento deixa de depender apenas de uma avaliação manual e passa a utilizar regras, parâmetros e dados consolidados. Essa capacidade é especialmente relevante quando a empresa precisa consolidar remessas, combinar cargas, respeitar janelas de entrega, avaliar transportadores disponíveis e equilibrar custo com nível de serviço. Baixa visibilidade sobre as entregas Um dos maiores gargalos da gestão de transporte está no acompanhamento depois que a carga deixa a operação. Quando o status depende de telefonemas, mensagens ou atualizações manuais, a informação pode chegar tarde demais para que o gestor consiga agir. Um atraso identificado apenas depois do horário previsto de entrega, por exemplo, já limita as alternativas disponíveis. A visibilidade estruturada permite acompanhar eventos do transporte e identificar desvios durante a execução. Desse modo, o gestor pode atuar antes que uma ocorrência operacional se transforme em um problema para o cliente. Além de apoiar o acompanhamento da entrega, essa visibilidade também contribui para medir desempenho de transportadores, avaliar cumprimento de prazos, registrar ocorrências e alimentar indicadores de nível de serviço.
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